> CUARTO INTERMEDIO

DESDE LAS SOMBRAS

Atravesamos un escenario electoral, donde el has bajo he la mesa es deshonrar al candidato contrincante, con la ilusión de que este no tenga tiempo para poner las cosas en claro frente al público. Así sucede en todos los países del mundo en tiempos electorales y en nuestro país y en el distrito de Yonán se utilizó y se utiliza muy a menudo. Pero, son ofensas que pueden ladear en mínimo la balanza, pero de ningún modo determinar las cosas.

Estamos de regreso a la política del agravio y la calumnia, que hipoteca a quien lo practica a la desesperación, por no contar este con propuestas de avance político, estas injurias tal vez funcionan por instantes para distraer las coyunturas embarazosas para el calumniador. Pero son agravios que terminan pronto, por su evidente falsedad, y por lo tanto el difamador está obligado a imaginar otros nuevos.
¿Entonces por qué tanta obsesión en denigrar e insultar?, no existen respuestas que determinen el porque de los agravios, ni a qué maniobra podría corresponder, a menos que sea por el puro placer de agraviar. Hablando en términos políticos, parece “un deseo de tener algo que hacer mientras no se hace nada”, esperando que esa insignificancia tenga el efecto de bajar la llanta al rival.

La política en el distrito de Yonán estos días muestran impulsos sin control de la personalidad de quien lo practica, porque consideran que las calumnias y los insultos son un estilo de hacer política, o por lo menos de la formación y definitivamente es todo lo contrario.

Pero este denominado estilo no es más que aplicar la violencia ( la calumnia y los agravios lo son) en política es una maña, hermana de todas aquellas que buscan efectos de descontrolar a los competidores. Además, opera desde el anonimato que permiten las redes sociales, evocando a las sombras de la invisibilidad del difamador.
Lo mejor que se les puede pedir a los competidores de la lid política es la firme disposición de la propuesta en base a la necesidad de un pueblo que se encuentra sumiso a la incertidumbre y será la ciudadanía de Yonán quien dirá cuál de ellos habrá de conducirnos en los próximos cuatro años de gobierno municipal no permitir que la calumnia y los insultos estén por encima de la iniciativa política para evitar que el pueblo tenga que elegir entre lo malo y lo peor.